Humo

Film Noir Image

Imagen tomada de: Escritos y leyendas, blogger.

 


Casi es medianoche en la ciudad de los afanes. Un gélido viento se cala entre mis huesos, las manos froto incesantemente y mis respiros se hacen visibles, mientras deambulo serenamente por las calles de esta urbe.

Los paseos nocturnos  se convirtieron  en  costumbre, como una cita amorosa a la que no quiero faltar. Cada noche salgo de casa, pasadas las once; guantes lanudos, sombrero negro, una bufanda y un querido gabán, son mi armazón contra este frío invernal.

Transito lentamente, sin afán alguno de volver a mi lugar; atravieso cada callejón, doblo cada esquina sin algún temor. Soy un nómada en las sombras, un nocturno vagabundo que disfruta de sus pasos sin la diurna muchedumbre.

Es grato observar cada minúsculo elemento cuando duerme la ciudad. Disfruto contemplar los imponentes edificios, cada casa familiar donde el amor ha de vivir; semáforos en verde sin ningún auto a la vista y un silencio envidiable, me enseñan que la soledad nocturna es fascinante.

Llega el momento esperado  cuando en la banca del parque me siento. Un ingrediente esencial que en mis recorridos no puede faltar: mi cigarrillo, el humo que he de inhalar. En mis bolsillos, busco el encendedor, mientras los labios lo sujetan, y es después de la primera bocanada, que la noche cobra vida.

Vicio, compañía y deleite es para mí. Cada exhalación de nocivo vaho, es como anestesia a mis dudas y zozobras. Veo lentamente como mis tristezas se disipan en el aire, alejándose de mí por efímeros momentos; un frenesí corre en mi interior, esa dulce sensación que provoca esta adicción.

Cada cigarro consumido, es una quema a mis problemas, esos que me aquejan y atormentan la existencia; aquellos que me quitan el vigor. Veneno es para mi cuerpo, pero un alivio para mis pensamientos; no podría estar tranquilo si en las noches el humo,  no se llevase mis agobios.

La noche envejece y mis cigarrillos se acabaron. De vuelta a mi morada, retorno al recinto donde solo alguien me espera: soledad. Avanzo nuevamente por el distrito financiero, lentamente camino por la zona comercial y regreso a mi edificio; ese lugar  deprimente, amplio en cavilaciones y carente de amor, falto de alegría.

Mañana tras mañana, un ciclo se repite. Un caos de ciudad, un trabajo que detesto y convivir con falsos y arrogantes todo el día; eso no es vida, supervivencia quizá. Mi único consuelo es que la noche llegue a mis ojos, poder recorrerla en todo su fulgor y acabar exhalando el humo que habita en mi interior.

Felipe Espitia

Copyrighted.com Registered & Protected  9ZWR-2R0W-GIOV-7DLS
Licencia Creative Commons
Humo por Felipe Espitia se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://ciudadelapoetica.wordpress.com/2015/08/15/humo/.

Anuncios

4 comentarios en “Humo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s